Soy un niño pequeño y tengo rabietas. Me tiro al suelo, lloro, grito, pataleo… No sé muy bien qué es lo que me pasa.

_¿Qué son las rabietas?
_¿Son una forma de lenguaje no verbal?
La rabietas estallan ante la frustración que siente el niño cuando no puede obtener algo que quiere o cuando no consigue cumplir sus deseos.
El niño se siente irritado, triste y no sabe qué hacer con lo que está sintiendo.
Marcan el inicio del desarrollo de su personalidad, y por ello ,tratan de tener autonomía , independencia y y poder decidir por sí mismos
_A veces, son incapaces de comunicar sentimientos y emociones.
_Se sienten frustrados ante lo que no consiguen:_ ¡Quiero más golosinas! _¡Ese juguete es míooo! _¡Yo, yo yo yooo!
_ Sienten la necesidad de llamar la atención o de reclamar cariño.
¿QUÉ HACER ?
En primer lugar tenemos que tener muy claro que las rabietas son actos normales en estas edades.¡Todo se aprende! Y los niños viven un aprendizaje continuo.
Irán desapareciendo en la medida en que adquieran madurez.
Poco a poco irán tolerando ciertos niveles de frustración y aprenderán a expresar con palabras lo que sienten.
EL REFUERZO POSITIVO
Es fundamental respirar profundamente y mantener la calma. Nosotros somos el espejo en el que ellos se miran y aprenden.
Intentamos : _esperar a que se tranquilicen.
_Cambiar el escenario llevando su atención a otro entorno.
_ Analizar qué es lo que provoca la rabieta para anticiparnos a sus causas.
_Una vez que ha pasado la «tormenta» hablar siempre en positivo, con firmeza, mirando a los ojos , con calma, con cariño.
_ Marcar normas muy claras en las que se estimule el respeto por todas las personas y por las cosas que se comparten.
_ Premiar verbalmente sus buenas acciones y sus progresos: ¡Qué bien lo haces!
¡Te portas fenomenal! ¡Te quiero mucho!
_ La música relajante, ejercicios de yoga y de respiración, canciones de sosiego, historias tranquilas… nos ayudan muchísimo.
Y, recordar ,que cada día nos tenemos que poner en el lugar de nuestros niños para comprenderlos mejor.



